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Saturday, June 22, 2024

Conociendo a Héctor Gaibor, poeta y compositor ecuatoriano

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Teresa Mascarenhas
Teresa Mascarenhas, conocida con el nombre de Mo Anam Cara, nació un 25 de Noviembre en La Línea de la Concepción (Cádiz, España), actualmente tiene su lugar de residencia en Gibraltar. Cursó estudios de Educación Infantil. Autora de la antología poética “ Latidos” y componente del grupo musical de composiciones originales llamado Mo Anam Cara, nombre que a la vez utiliza como seudónimo a la hora de escribir poesía.

La poesía es una de las formas más antiguas y excepcionales de arte literario, una manifestación de belleza y sentimiento que ha experimentado una espectacular evolución a lo largo de los años.

“La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura” nos dice el cantautor, poeta y pintor español Joaquín Sabina.

No es nada sencillo descubrir lo más profundo de nosotros mismos, escribir y transmitir todo lo que realmente llevamos dentro. La humildad, sencillez, el respeto por el lenguaje, “Que cada palabra lleve lo que dice, que sea como el temblor que la sostenga”, nos dice el destacado poeta venezolano Rafael Cadenas.

En el ámbito de la poesía todo está escrito y es nuestra peculiar forma de decir o escribir nuestros sentimientos lo que nos hace únicos hacia los demás.

Hoy me resulta sumamente gratificante reunirme con un extraordinario poeta y compositor ecuatoriano, Héctor Gaibor, y conversar un poco sobre su poesía, la cual admiro profundamente.
Héctor Gaibor, nació en Guayaquil, Ecuador. Armoniza, y reinventa, las condiciones culturales de su entorno a través de la poesía, aforismos y relatos cortos. Publica actualmente en redes sociales, y en la plataforma española de poesía «Poémame», y es poeta activo de Festival Internacional de Poesía “Letra Lúdica” que se celebra cada año en Argentina.

“Ella tocó mi imaginación con su respiración
y en toda dirección, sucedió el poema”

Héctor, dime: ¿Cómo llegó a ti la poesía?¿Qué significa para ti?

La poesía me encontró cuando tenía unos 17 años, cuando buscaba respuestas existenciales. A esa edad experimenté un vacío tan tremendo y buscaba llenarme de aquello que, intuitivamente, me equilibraba emocionalmente. Comencé a leer de todo y me topé con la poesía de Neruda y otros autores, y de repente comencé a escribir de todo un poco como una forma de darle dirección a mi vida.
Conforme a estos recuerdos y a estos años vividos, la poesía es mi forma inteligible de reescribirme y de reinterpretarme, de darme dimensión y volver a creer en lo bello de la vida.

¿Cómo describirías tu poesía?

Es onírica, existencial, pasional, post moderna, surrealista… Una forma artesanal de unir palabras y contemplar en un poema, las cuatros dimensiones de aquellos paisajes que me faltan por sentir.

¿Cuáles son esos temas a los que sueles recurrir constantemente y que no dejarías de escribir sobre ello?
Hay unas figuras muy recurrentes en lo que escribo: Silencio, aves, desnudez, infancia, cielo, fruta, clarividencia… Estas figuras, de alguna manera, reflejan la pasión de la inocencia hasta su caída y su regreso a ella.

“Anidaste un tornillo en la secreta vagina de un verbo.
Parafraseaste ángeles, agua, y tildes, tijeras y arpegios.
Supiste lamer la verticalidad de un soneto hasta el ojo de un silencio.

Amarte con locura, amarte sin vértebras, amarte con la temperatura
sucia y audaz de un ave.
Amarte, antes que todo regrese a alentar la cuchilla de un sol en ruinas”

¿Cuáles son los autores que te han inspirado o motivado a la hora de escribir?
Autores desde Pablo Neruda, Jaime Sabines, Angélica Morales, Gabriel García Márquez, Alejandra Pizarnik, Jorge Carrera Andrade, Siomara España …

¿Qué opinas acerca de la poesía que se escribe actualmente en comparación con la poesía de los grandes maestros?
No cabe duda, que hoy se escribe con un mayor compromiso a lo inmediato, mayor liberalidad temática y podría arriesgarme a decir, más prosaica, con menos laberintos en lo retórico, mayor desafío a lo formal, más apego a una jerga popular.

¿Cómo crees que influye la poesía en la sociedad? ¿Está debidamente valorada?
Esta pregunta es oportuna en estos tiempos, los cuales uno de sus mayores peligros, es la insensibilidad social. La democracia es uno de los mayores afectados cuando hay un declive en el valor del arte, su falta de promoción y un quemeimportismo como política de estado. Existe una afectación cultural cuando una sociedad no consume arte, y sin ánimos de polémica, mayormente poesía…
Como decía un gran filósofo alemán Friedrich Hegel, la poesía es la cumbre de toda expresión artística.
“La poesía es la primera forma bajo la cual el espíritu llega a la verdad”

¿Cómo se vive la poesía en Ecuador?
Lamentablemente en mi país, el arte y especialmente la poesía es solo promocionada por un grupo minúsculo de entusiastas poetas, y los gobiernos solo cumplen con lo necesario porque lo consideran como algo que no es de “consumo” masivo.

¿Qué elementos consideras necesarios a la hora de escribir un poema?
Experimentar el placer y el dolor, no como una búsqueda intencional o instintiva, sino como una confrontación inevitable simbiótica de la mente y el corazón. La manera de abrir y cerrar la puerta de la jaula, es decir, sentir la prisión y la liberación. Esa catarsis, esa purificación del alma humana que transita entre la culpabilidad y la inocencia, y su desenlace deseado, el amor.

“Hay sombras y otras rutas,
otras comillas y una parábola disparada desde lejos.
Son líneas ajenas cuya tristeza desemboca
en la boca cruel de un sonido,
en la fracción primitiva de una curva sanguínea.

Apenas mi abdomen lo cuido, como también los alambres de las paradojas,
así también los panfletos de mi padre en parcelas de aceitunas.

Todo es extraño, lleno de pelotas y oficios mal curados.
El opus de este prefijo es la indicación que debo marcharme
y no volver a medir mitades, cielos y cuerpos llenos de distancias”

¿Has considerado la idea de escribir una novela?
Sin lugar a dudas… Tengo varios proyectos en mente.

Además de escribir poesía, eres compositor… ¿Cuándo y cómo comenzó tu trayectoria musical?
A partir de la pandemia quise, a través de la guitarra, explorar mi creatividad, y antes de considerarme compositor, soy tan solo un artesano empírico que une susurros, sonidos, ecos… y darles un lenguaje existencial a esos tarareos incansables de mi alma.

¿Qué estilo te define musicalmente hablando?
A estas alturas de mi vida soy ecléctico. Aunque comencé con heavy metal, me gusta mucho experimentar con folclore andino, gospel, baladas, guitarra clásica, y rock progresivo.

Nómbrame algún músico o tema musical, que haya dejado una profunda huella en ti.
Grupos como Inti Illimani, Iron Maiden, Inspiración. Hay temas de guitarra clásica española como Isaac Albeniz con Asturias, Enrique Granados, Danza española oriental N2…
Una mención especial para Héroes del Silencio y Soda Stereo por su forma onírica y a veces surrealista de sus letras. Hay muchos más , por lo menos son lo que inmediatamente me vienen a la memoria.

¿Qué proyectos te gustaría realizar en un futuro cercano?
Ya, sería sensato hacer realidad mi primer poemario.

Si deseas comentar algo más que no te haya preguntado, aquí tienes tu espacio.
La poesía como toda forma de arte no provienen del azar o alguna forma incognoscible de la realidad… provienen de la fe. Aquella fe de cosas escritas desde antes que el ser humano haya tenido conciencia de su existencia. La inspiración viene de lo eterno, de Dios…
La poesía es una alabanza a la vida y , en consecuencia, al dador de la vida.

Muchísimas gracias por concederme esta entrevista y por dedicarme tu tiempo Héctor.
Sin dudas alguna la poesía de Héctor Gaibor no pasa desapercibida, deja una profunda huella tras de sí, que señala un antes y un después en la poesía de nuestro tiempo.
Así pues, me gustaría compartir con ustedes dos de sus excepcionales poemas.

En tus ojos

En tus ojos hay mucho espacio,
continuaciones… cosas que caen
rompiéndose en largos cuerpos,
en batallas oceánicas.
Son largas exégesis, redondas canastas
como mi alma.

Ayer salí a buscarte, como quién reúne palabras
para empezar un hogar en la imaginación de un ave.
Ave que profetiza prefijos, en el apetito de su religión por el silencio.

Intervalos, y otros síntomas de luto

Me duele levantar el vientre
inconexo de un silencio
a la madera sucia de espantos.
Hay fragmentos de mis intervalos afuera,
comen distancias y linternas
antigua cosa, en una palabra.

Me preñaré de cuerpos,
de puntos masturbados de aguaceros,
de trompas girando en un vestido lleno de flamas horizontales.
Misterios de mi lengua en un animal olvidado.

La gente que se marchó,
preguntarán en qué luciérnaga enterré a mi papá.

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